El Decano Emérito de AUWCL, profesor Claudio Grossman, aborda los derechos humanos y el derecho internacional en Ucrania ante el Parlamento Europeo
El 30 de junio de 2026, el Decano Emérito de American University Washington College of Law y Copresidente de la Academy on Human Rights, el profesor Claudio Grossman, participó como panelista en un evento celebrado en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, en el que se abordó la situación de los derechos humanos en Ucrania desde la invasión rusa de 2022. El evento también se centró en el papel de América Latina y Europa en el apoyo a los ucranianos durante lo que ya son más de cuatro años de conflicto armado, que ha dejado cerca de 2 millones de personas muertas o heridas, según estimaciones de centros de investigación estadounidenses y de las Naciones Unidas.

El panel fue organizado gracias al compromiso institucional del Parlamento Europeo y sus esfuerzos institucionales dedicados a respaldar organizaciones de la sociedad civil. ¡Aguanta Ucrania!, una campaña latinoamericana de solidaridad que apoya a víctimas y afectados ucranianos fue la principal organizadora de esta necesaria conversación. El evento permitió a la audiencia, así como a quienes lo siguieron en línea, comprender mejor la magnitud del impacto catastrófico que ha causada la guerra y que continúa en permanente deterioro. La conferencia también se celebró en memoria de Victoria Amelina, novelista ucraniana e investigadora de crímenes de guerra, quien falleció trágicamente después de resultar herida durante un ataque ruso en Kramatorsk. Amelina fue galardonada con el Joseph Conrad Literary Award y fue finalista del Premio de Literatura de la Unión Europea.
El profesor Grossman presentó sus comentarios junto a un panel integrado por destacados políticos y defensores de los derechos humanos que han abogado la necesidad de detener la agresión rusa, entre ellos:
- Roberta Metsola, Presidenta del Parlamento Europeo
- Javi López Fernández, Vicepresidente y Miembro del Parlamento Europeo
- Oleksandra Matviichuk, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2022 y directora del Center for Civil Liberties
- Sergio Jaramillo, ex Alto Comisionado para la Paz de Colombia y miembro de «¡Aguanta Ucrania!»

El profesor Grossman enfatizó que la guerra contra Ucrania viola principios fundamentales del derecho internacional, incluida la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, así como los derechos humanos, el Estado de derecho, la democracia y el derecho a la autodeterminación, al tiempo que promueve ideologías extremas. Señaló que la agresión contra Ucrania no constituye únicamente una guerra contra un país, sino también un ataque contra el derecho internacional y principios que conciernen al mundo entero.
Al establecer una conexión con América Latina, el profesor Grossman recordó que, desde la fundación de la región, diversos autores defendieron firmemente el principio de autodeterminación como elemento esencial para la existencia de las naciones latinoamericanas y su derecho a elegir su propio destino. Asimismo, destacó la importancia del apoyo incondicional mostrado por la región americana en favor del Estado víctima de la agresión.
También señaló que una concepción chauvinista de superioridad basada en el poder entra directamente en conflicto con el principio de no discriminación consagrado en los tratados internacionales de derechos humanos adoptados después de la Segunda Guerra Mundial, los cuales fueron alcanzados en gran medida debido al apoyo tanto de Europa como de América Latina. Según explicó, esta concepción está muy presente en algunos de los argumentos utilizados para justificar la invasión y ha sido destacada por el actual liderazgo ruso.
En este contexto, resaltó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y su reconocimiento de que todas las personas son titulares de derechos y que ninguna persona puede ser sometida legítimamente a restricciones arbitrarias. Enfatizó que el respeto de estos derechos continúa siendo jurídicamente vinculante incluso durante los conflictos armados, junto con las disposiciones de protección establecidas por el derecho internacional humanitario.
Roberta Metsola (Malta), Presidenta del Parlamento Europeo, destacó tres acciones necesarias para fortalecer el enfoque de Europa frente a la crisis. En primer lugar, subrayó la necesidad de mantener la presión sobre Rusia mientras se continúa apoyando a Ucrania, incluso mediante paquetes de financiación entregados en tiempo récord y dando mayor visibilidad a las voces ucranianas.
En segundo lugar, enfatizó que Europa y otras regiones deben combatir la normalización de enfoques unilaterales y cada vez más violentos en los asuntos internacionales. En este contexto, oponerse a la desinformación y defender la democracia siguen siendo elementos esenciales.
En tercer lugar, la Presidenta Metsola hizo un llamado a continuar fortaleciendo el diálogo democrático entre Europa y América Latina como una forma de promover y defender el multilateralismo.
Sergio Jaramillo, ex Alto Comisionado para la Paz de Colombia, reflexionó sobre las preocupaciones generalizadas de que vivimos en un mundo cada vez más peligroso y frágil, marcado por el temor de que el orden internacional pueda estar colapsando. Sin restar importancia a estas preocupaciones, Jaramillo sostuvo que el momento actual puede entenderse, en cambio, como un período de transición, en el que la defensa de los derechos humanos debe considerarse no solo una cuestión de principios y valores compartidos, sino también una cuestión de interés propio.
Destacó que posiblemente no exista otra región donde los derechos humanos estén tan profundamente arraigados como en América Latina. En este contexto, Jaramillo afirmó que Rusia ha dado la espalda a la protección de los derechos humanos no solo al perpetrar un acto de agresión contra Ucrania, sino también al cometer asesinatos indiscriminados de civiles.
Al referirse a informes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señaló que casi el 40 % de las muertes de civiles registradas ocurrieron a kilómetros de las líneas del frente. En su opinión, esta realidad apunta a que los civiles están siendo atacados deliberadamente y demuestra que las consecuencias de la guerra se extienden mucho más allá del campo de batalla.
Jaramillo calificó esta conducta de “bárbara” y observó además que, si bien las cifras de muertes de civiles en Gaza y Ucrania son comparables, la situación en Ucrania presenta la circunstancia extraordinaria de que un miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas está cometiendo estos crímenes.
Jaramillo concluyó con una reflexión personal al recordar que se encontraba con Victoria Amelina el día en que ambos fueron víctimas de un ataque con misiles rusos. Describió su muerte como una pérdida inmensa para el pueblo ucraniano.
Oleksandra Matviichuk, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2022 y activista ucraniana de derechos humanos, destacó la estrecha conexión entre América Latina, Europa y Ucrania en términos de sus valores compartidos, particularmente en un momento en que dichos valores están siendo atacados.
Argumentó que una de las preguntas fundamentales que enfrenta la comunidad internacional es cómo las personas del siglo XXI defenderán los derechos humanos y recurrirán al Estado de derecho, o si, por el contrario, se tolerará la brutalidad. Desde su perspectiva, esta cuestión no se refiere únicamente a Ucrania, Sudán, Venezuela o Nicaragua, sino a la humanidad en su conjunto.

Matviichuk señaló que las actuales negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos han coincidido con uno de los períodos más letales en Ucrania, lo que, en su opinión, indica que algo está avanzando en la dirección equivocada. Expresó especial preocupación por el hecho de que la dimensión humana del conflicto se haya perdido, mientras que las conversaciones se centran cada vez más en los minerales y las ventajas económicas, en lugar de en los niños desplazados y las personas secuestradas ilegalmente y trasladadas a Rusia.
También hizo hincapié en la falta de claridad sobre la situación de los prisioneros de guerra, muchos de los cuales han sido sometidos a tortura y privados de atención médica adecuada.
Por su parte, Javi López Fernández (España), Vicepresidente y Miembro del Parlamento Europeo, señaló que Europa a menudo ha pasado por alto el importante papel de América Latina en la defensa del multilateralismo y el derecho internacional. Destacó que América Latina ha sido fundamental en algunos de los logros más importantes en materia de derechos humanos alcanzados en el marco de las Naciones Unidas.
Mientras Europa ha demostrado su apoyo a Ucrania mediante la solidaridad material, la solidaridad de América Latina también se ha reflejado en su historial de votaciones en apoyo a Ucrania y en condena de la agresión. Según López Fernández, esto genera importantes oportunidades de colaboración entre ambas regiones que deben seguir desarrollándose y canalizándose.
Al mismo tiempo, identificó la coherencia como uno de los desafíos pendientes para Europa: los principios que se defienden en el contexto de Ucrania también deben mantenerse en otros conflictos y crisis alrededor del mundo. Señaló que esta es una preocupación planteada con frecuencia por América Latina y enfatizó que la coherencia es fundamental no solo para apoyar a Ucrania, sino también para responder ante cualquier otro conflicto.
La comunidad de AUWCL y de la Academia de Derechos Humanos de AUWCL espera continuar contribuyendo al debate académico sobre las situaciones relevantes de derechos humanos en todo el mundo, manteniendo siempre el enfoque en la protección de los derechos humanos y el derecho internacional.
Puede ver la grabación del panel y sus momentos destacados aquí: https://www.youtube.com/watch?v=hbRQ44L2UtA